Semana 10 "Aplicación de Piloto: propuesta mi escuela mi lugar seguro, con el fin de mejorar la asistencia escolar"
CONTEXTUALIZACIÓN
El desafío institucional abordado en el proyecto “Mi Escuela, Mi Lugar Seguro” se centra en fortalecer el bienestar socioemocional, el sentido de pertenencia y la asistencia escolar de los estudiantes, entendiendo que la permanencia en la escuela no depende únicamente de factores académicos, sino también de la percepción de seguridad, acogida y valoración que experimentan diariamente. El diagnóstico realizado permitió reconocer la importancia de generar acciones preventivas que involucren activamente tanto a las familias como a los docentes en la construcción de una comunidad educativa protectora y cercana.
Como acción piloto, se propone implementar dos infografías de sensibilización y orientación, una dirigida a padres y apoderados y otra destinada a docentes. Ambas buscan promover el uso cotidiano de mensajes positivos, expresiones de reconocimiento y prácticas de acogida, reforzando en los estudiantes la idea de que su presencia es importante y que la escuela constituye un espacio seguro para aprender, relacionarse y desarrollarse. La infografía dirigida a las familias entrega orientaciones para fortalecer las rutinas, la comunicación y el acompañamiento desde el hogar, mientras que la dirigida a los docentes enfatiza prácticas de bienvenida, escucha activa, reconocimiento de los avances y generación de vínculos significativos.
Esta intervención resulta relevante porque el bienestar socioemocional y el sentido de pertenencia constituyen factores que pueden favorecer la asistencia y permanencia escolar. Incorporar mensajes como “Qué bueno verte hoy”, “Tu presencia es importante” o “Confío en ti” permite transformar acciones simples de comunicación en estrategias de acompañamiento preventivo. De esta manera, el proyecto articula bienestar, convivencia y asistencia desde un liderazgo colaborativo, involucrando a escuela y familia en un objetivo común: que cada estudiante sienta que su escuela es también su lugar seguro.
DESCRIPCIÓN DE LA ACTIVIDAD
Diseñé e implementé un taller participativo con docentes, en el marco del proyecto “Mi Escuela, Mi Lugar Seguro”, orientado a fortalecer el bienestar socioemocional, el sentido de pertenencia y la asistencia escolar de los estudiantes. La actividad se desarrolló mediante una metodología colaborativa, generando espacios de reflexión sobre la influencia que tienen las palabras, los vínculos y las prácticas de acogida en la disposición de los estudiantes para asistir y permanecer en la escuela.
El taller, denominado “Palabras que hacen querer volver a la escuela”, contempló actividades de evocación de experiencias positivas, análisis de situaciones escolares reales y construcción colectiva de mensajes motivacionales. Los docentes trabajaron en pequeños grupos identificando expresiones que deben evitarse frente a la inasistencia y transformándolas en mensajes de reconocimiento, confianza, apoyo y pertenencia, tales como “Qué bueno verte hoy”, “Tu presencia es importante” y “Confío en tus capacidades”. Cada mensaje fue asociado a una acción concreta de acompañamiento, como recibir al estudiante con amabilidad, reconocer sus avances, escuchar sus necesidades y mantener una comunicación oportuna con las familias.
La evidencia producida durante el taller permitió seleccionar los mensajes y acciones más significativos para elaborar dos infografías motivacionales, una dirigida a docentes y otra a padres y apoderados. De esta manera, la actividad permitió transformar la reflexión colectiva en una acción concreta de intervención, fortaleciendo el compromiso compartido entre escuela y familia para favorecer el bienestar, la asistencia y la permanencia escolar.
EVIDENCIAS VISUALES
Preparación de ppt con apoyo en IA (canvas) para trabajar en reflexión docente
REFLEXIÓN PERSONAL
¿Qué funcionó bien y qué validé?
La acción piloto permitió validar que el bienestar socioemocional, el sentido de pertenencia y la calidad de los vínculos son elementos fundamentales para fortalecer la asistencia y permanencia escolar. El taller con docentes generó un espacio de reflexión participativa en torno a la importancia de las palabras, la acogida y el reconocimiento cotidiano hacia los estudiantes.
Se confirmó que acciones simples, como recibir al estudiante con un saludo cercano, valorar su presencia o transmitir confianza en sus capacidades, pueden transformarse en estrategias concretas de acompañamiento. Asimismo, la construcción colaborativa de mensajes permitió elaborar dos infografías motivacionales, una dirigida a docentes y otra a padres y apoderados, fortaleciendo la corresponsabilidad entre familia y escuela.
¿Qué desafíos o dificultades surgieron?
Uno de los principales desafíos fue lograr que los mensajes positivos no quedaran solamente como frases motivacionales, sino que estuvieran acompañados de acciones concretas y sostenidas en el tiempo. Para ello, fue necesario vincular cada mensaje con prácticas como la escucha activa, el reconocimiento de avances, el acompañamiento emocional y la comunicación oportuna con las familias.
Otro desafío consiste en mantener estas acciones de manera sistemática, evitando que se transformen en una iniciativa aislada. Esto requiere compromiso colectivo, seguimiento y articulación entre UTP, docentes, convivencia escolar, inspectoría y familias.
¿Cómo reaccionaron los participantes?
La reacción de los docentes fue positiva y colaborativa. La posibilidad de compartir experiencias personales y analizar situaciones reales permitió reconocer que muchas prácticas cotidianas tienen un impacto significativo en la percepción que los estudiantes construyen de la escuela.
Los participantes valoraron especialmente la construcción conjunta de mensajes positivos, ya que permitió recoger expresiones cercanas y posibles de utilizar en el contexto real del establecimiento. La actividad favoreció el diálogo profesional y reforzó la idea de que cada adulto de la comunidad educativa puede contribuir al bienestar y permanencia de los estudiantes.
¿Qué aprendí sobre mi comunidad y mi liderazgo?
Aprendí que nuestra comunidad posee una importante disposición para trabajar colaborativamente cuando las acciones propuestas tienen un propósito claro y se relacionan directamente con las necesidades de los estudiantes. También confirmé que mejorar la asistencia escolar requiere mirar más allá del dato de inasistencia y comprender las experiencias, vínculos y emociones que pueden estar influyendo en la decisión de un estudiante de asistir o no a la escuela.
Desde mi liderazgo, reforcé la importancia de generar espacios de participación, escucha y reflexión antes de implementar acciones institucionales. Comprendí que liderar el proyecto “Mi Escuela, Mi Lugar Seguro” implica movilizar a la comunidad en torno a una visión compartida: que cada estudiante se sienta reconocido, escuchado, protegido y valorado dentro de su escuela.
¿Qué ajustaría para una próxima implementación?
- Seguimiento de los mensajes positivos: incorporar observaciones periódicas que permitan conocer si las estrategias propuestas están siendo utilizadas en las aulas y otros espacios escolares.
- Mayor participación de las familias: generar una instancia breve de sensibilización con padres y apoderados para explicar cómo sus palabras, rutinas y expectativas pueden favorecer la asistencia escolar.
- Participación estudiantil: recoger directamente la opinión de los estudiantes respecto de qué acciones y expresiones les hacen sentirse acogidos y valorados.
- Monitoreo de asistencia: relacionar las acciones socioemocionales implementadas con indicadores de asistencia y permanencia para identificar posibles avances.
- Sistematización institucional: incorporar los mensajes positivos y prácticas de acogida dentro de las acciones permanentes de convivencia, asistencia y acompañamiento pedagógico.
La experiencia reafirma que mejorar la asistencia no depende exclusivamente de medidas de control, sino también de construir una escuela donde los estudiantes quieran estar, se sientan parte y sepan que su presencia importa.
CIERRE Y PROYECCIÓN
¿Qué acciones siguen a partir de esta experiencia?
- Implementación de las infografías motivacionales: socializar la infografía para docentes y la destinada a padres y apoderados, promoviendo mensajes positivos y prácticas de acompañamiento.
- Campaña “Tu presencia importa”: incorporar periódicamente frases de bienvenida, reconocimiento y pertenencia en salas, pasillos y comunicaciones institucionales.
- Participación de los estudiantes: desarrollar una breve consulta para identificar qué acciones les permiten sentirse seguros, escuchados y valorados.
- Seguimiento de asistencia: monitorear especialmente a estudiantes con ausentismo reiterado, articulando acciones preventivas entre docentes, UTP, convivencia escolar, inspectoría y familias.
- Evaluación de la estrategia: revisar periódicamente la implementación de las acciones y recoger evidencias que permitan realizar ajustes.
La experiencia desarrollada permite avanzar desde el diagnóstico hacia una intervención concreta dentro del proyecto “Mi Escuela, Mi Lugar Seguro”. La construcción participativa de mensajes y estrategias de acogida transforma el bienestar socioemocional en una acción institucional vinculada directamente con la asistencia y permanencia escolar.
De esta manera, la propuesta no busca solamente que los estudiantes asistan más, sino construir condiciones para que encuentren en su escuela un espacio seguro, acogedor y significativo al cual quieran regresar cada día.
PRODUCTO FINAL
IA UTILIZADA: NOTEBOOKLM - CHATGPT

.png)
.png)
Estimada colega, me parece muy interesante la propuesta, especialmente porque pone el foco en algo que muchas veces olvidamos cuando hablamos de asistencia: detrás de una inasistencia también puede existir una experiencia, una emoción o la sensación de no sentirse parte de la escuela. Me parece muy acertado que la propuesta busque generar pequeños cambios en la forma en que nos relacionamos con los estudiantes y que estos cambios se traduzcan en acciones concretas y no solo en mensajes motivacionales.
ResponderBorrarComo desafío, creo que sería muy interesante profundizar en la voz de los propios estudiantes. Me queda la pregunta de qué nos dirían ellos sobre las situaciones o prácticas que realmente les hacen sentir que la escuela es un lugar seguro y al que quieren volver. Quizás incorporar esa mirada permitiría complementar muy bien el trabajo realizado con docentes y familias y, además, evitar que definamos desde los adultos lo que creemos que los estudiantes necesitan.
También me parece importante el desafío que plantea el trabajo respecto de la sostenibilidad de la iniciativa. Una campaña puede generar un impacto inicial, pero el verdadero desafío está en lograr que la acogida, el reconocimiento y la escucha se conviertan en prácticas habituales de la cultura escolar. Creo que ahí podría estar una de las mayores fortalezas de “Mi Escuela, Mi Lugar Seguro”.
Estimada Senta, quiero felicitar el trabajo realizado, se visualiza como fortaleza importante la capacidad de transformar la reflexión en acciones concretas, evitando que el taller quede solo en una instancia de conversación. La vinculación entre los mensajes, las acciones de acompañamiento y la elaboración de infografías permite proyectar el aprendizaje hacia la práctica cotidiana, promoviendo una responsabilidad compartida entre docentes y familias.
ResponderBorrarComo oportunidad de mejora, podrias profundizar en la forma en que se evaluará el impacto de las infografías y de las acciones propuestas. Asimismo, sería valioso incorporar la voz de los propios estudiantes y apoderados para validar si los mensajes seleccionados son significativos y pertinentes para sus experiencias.
Senta tu propuesta tiene un sentido práctico y enfoque colaborativo, gran aporte a tu establecimiento, que podría fortalecerse mediante mecanismos de seguimiento y evaluación que permitan pasar de una acción motivacional a una estrategia institucional sostenible.
Estimada Senta, tu trabajo presentado logra un gran equilibrio entre el sustento pedagógico y un gran material grafico. Muestra una gran sensibilidad y visión de liderazgo al construir una escuela donde los niños quieran estar y sientan que su presencia importa .Destaco la importancia de escuchar mas a los estudiantes y sistematizar la participación familiar. Tus 2 infografías presentan calidez visual que conecta con la comunidad, el lenguaje utilizado esta bien diferenciado; facilitando su entendimiento y lectura ( de manera técnico para los docentes y mas cotidiano para el hogar) El broche de oro de acuerdo a mi criterio es que es un proyecto que no sobrecarga de trabajo al profesor jefe , y no lo deja trabajar de manera solitaria o aislada, sino que propone e insta a trabajar en red, de igual manera a los equipo de UTP, Inspectoría y Convivencia Escolar, lo que garantiza que esta iniciativa sea sostenible en el tiempo, y logre un impacto directo en el aula. Siguiendo tu idea, como desafío te propongo motivar a tus estudiantes a pasar luego a una segunda etapa del proyecto, en donde tus estudiantes, desde su voz , creen su propia infografía o campaña (Podría ser liderada desde el Centro de estudiantes) en donde motiven a sus compañeros a mejorar su asistencia, transformando la retención escolar en una tarea solidaria entre pares y no solo quede como una instrucción desde los profesores o directivos. Gracias por compartir.
ResponderBorrar